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Estrategia Farol

Se puede decir que el farol es una de las estrategias más usuales del poker. Su popularidad se debe, principalmente, a que se convierte en un recurso muy útil para aumentar la rentabilidad de una partida, aunque debemos limitar al máximo nuestros faroles ya que si tenemos una imagen de jugador que abusa de éstos, nos encontraremos que siempre nos completarán las apuestas.

mesa estrategia farol

"Tirarse un farol", como se dice en la jerga del juego, significa apostar cuando uno no tiene buenas cartas ni posibilidades de mejorar la mano. Un ejemplo: tenemos proyecto de formar color; pero no lo logramos ni con la cuarta ni con la quinta. En la última ronda, realizamos una apuesta fuerte y así forzamos a que nuestro contrincante se retire a no ser que su mano sea realmente fuerte.

Habitualmente, es correcto tirarse un farol cuando la suma del bote, comparada con la probabilidad de que el oponente se retire, es lo suficientemente grande como para hacer una jugada rentable a largo plazo. Por ejemplo, si hay $ 10 en el bote y la apuesta es $ 2, las probabilidades para hacer farol son de 5:1. Si creemos que el oponente se retirará con una probabilidad superior a una de cada seis posibles, el farol será muy rentable. En situaciones particulares, también será correcto tirar un farol; aunque las probabilidades no estén de nuestro lado. La experiencia acumulada y la habilidad que desarrollemos nos ayudarán a identificarlas rápidamente.

Es por ello que nuestra imagen es tan importante y no debemos nunca enseñar los faroles. Lo importante es que nuestro rival en un gran número de veces se retire, y eso no será así si nuestra imagen es de jugador farolero.

Antes de "tirarnos un Farol", debemos considerar los siguientes factores:

Número de participantes: Cuantos menos, mejor. Uno o dos oponentes constituirían la situación ideal. Con más de tres, difícilmente funcionan los faroles.

Tipo de oponentes: A los jugadores débiles, les mata la curiosidad. Son capaces de “ir” con cualquier cosa. Tendrá más posibilidades un farol contra un buen jugador, porque es capaz de retirarse en una jugada poco regular.

Suma del bote: Cuanto más dinero hay en el bote, más peligroso será que tiremos un farol. Las posibilidades son mejores para nuestros oponentes, por lo que pueden "ver" incluso con jugadas regulares porque el bote les ofrece las suficientes probabilidades para hacer rentable su "call"

Nuestra imagen como jugador: Si nuestro perfil es de jugador sólido, poseeremos más posibilidades de triunfo cuando tiremos un farol.

Desarrollo de las jugadas: Si observamos con atención las secuencias de apuestas, podremos identificar el momento exacto para intentar el farol.

Nuestra posición en la mesa: La posición final suele ser la más indicada para intentar tirar faroles. Aunque evidentemente, es algo evidente y muchos jugadores lo tienen en cuenta a la hora de detectar faroles.

El tipo de flop: Unos flops son más propicios que otros para intentar el farol. Si hay cartas altas sobre la mesa, es mucho más probable que algún oponente tenga algo. Por el contrario, si sólo hay una carta alta o ninguna, es menos probable.

Mejor en límites altos

En límites bajos, es mejor olvidarse de usar el farol como recurso. Las partidas irregulares y las reacciones de los jugadores menos estables pueden ser escollos insuperables en la efectividad del farol. En estos casos, únicamente será de provecho tirar el farol si tenemos la mejor jugada una vez repartida la última carta comunitaria. No conviene arriesgar si la jugada no es fuerte.

La situación cambia si los límites que manejamos en una mano son altos y en la mesa hay más jugadores sólidos. En este marco, el farol será una de las armas fundamentales para no llegar a ser un jugador previsible. El farol es una estretagia psicológica que también tiene en cuenta la cantidad de fichas o el dinero en juego.


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